MÁS INFORMACIÓN
25/03 | ANÁLISIS EXCLUSIVO
Otra masacre familiar, y van...
Pasó en Mar del Plata, pero ya había pasado en otros lugares. Jóvenes que, de un día para otro, cometen masacres familiares. Jóvenes que se convierten en asesinos de su propia familia.
------------------
Mauro Szeta, especial para Infoeme
Las razones son muy íntimas. Sólo en la cabeza del criminal se sabrán los porqués. Lo concreto es que el disparador para que esto pase puede ser cualquier pretexto, cualquier argumento.
En Mar del Plata, un chico de 17 años mató a su papá policía y baleó a sus dos hermanastros. El día anterior, el padre lo había puesto en penitencia porque se había escapado del colegio para ver a la novia.
Horas antes de la masacre el acusado le había preguntado a su hermanastro, cómo se disparaba el arma del papá. El hermanastro pensó que se trataba de una broma y dijo déjate de joder, no seas boludo”.
Nadie a percató de lo que podía pasar, nadie la vio venir, pero ahí estaba el pequeño criminal, al acecho.
Hace cinco años, en Colonia Yerua, Entre Ríos, pasó exactamente lo mismo. Un chico de quince años mató a su padre, Secretario Judicial, a la mujer de él y a un hermanastro. El motivo que alegó es que el padre quería más a su hermanastro que a él. Y por eso mató.
Estas masacres suelen tener menor presencia mediática que los homicidios en ocasión de robo pero merecen la misma atención. Sin dudas, algo malo nos está pasando con nuestros chicos.
![]()
}





