MÁS INFORMACIÓN
26/11 | ANÁLISIS EXCLUSIVO
Brutales y despiadados
El raid delictivo fue tan brutal como breve. En dos días, delincuentes salvajes, despiadados arruinaron varias familias.
--------------
Mauro Szeta, especial para Infoeme
Robaron, mataron, robaron, mataron y después quemaron el auto que usaron para la carrera criminal.
Arrancaron el 16 de noviembre en Rafael Calzada. Ese día, robaron el auto marca Bora que usaron para su faena. Lo enfriaron†en un galpón, y salieron a robar dos días después.
Actuaron decididos a todo, sin contemplación. En Wilde, asaltaron a Jerónimo Barrera, profesor de kung fu, y lo asesinaron de un balazo sin que se resista. De ahí, no conformes con el desastre que hicieron, fueron a Florencio Varela e intentaron robar en una casa. Las víctimas vieron la patente del auto de los ladrones y la anotaron.
El raid no terminó ahí. Los delincuentes siguieron desesperados de sangreâ€. En Berazategui quisieron asaltar a un vecino. El policía Rubén Fernández quiso evitar el robo y terminó asesinado.
La historia siguió. Los delincuentes fueron a la villa Los Alamos en Quilmes y quemaron su auto. Hay tres pruebas que conectan a la banda con el crimen de Wilde y el de Berazategui: el mismo auto, los identikits de los testigos, y la misma pistola calibre 380 usada para matar.
Hay un detenido y tres prófugos. Los delincuentes fueron sanguinarios en extremo. Ahora, si no pasa nada raro en el camino, los espera una única pena: perpetua.
![]()
}





