Cerrar

MÁS INFORMACIÓN

25/06 | ANÁLISIS EXCLUSIVO

Un sistema sin controles

Presos con arresto domiciliario y monitoreados con tobillera electrónica. Un sistema desvirtuado con el tiempo, pero sobre todo débil. Hay casos que lo demuestran.

---------------
Mauro Szeta, especial para Infoeme

En la Provincia de Buenos Aires hay unos 300 presos con arresto domiciliario y monitoreados con tobillera electrónica. El sistema en sí fue pensado para beneficiar a presos con enfermedades graves o madres que deben cuidar sus hijos, o mayores de 70 años, pero con el tiempo, toda clase de preso, fue accediendo.

La bautizada Masacre de Campana fue un ejemplo de lo vulnerable del sistema y encendió la alarma, o en realidad, no la encendió tanto.

En ese caso, un delincuente de apellido Fernández estaba con arresto domiciliario por un robo. Violó el sistema. Se sospecha que, o rompió la tobillera, o dejó de pagar el teléfono de la casa para que se cayera el monitoreo electrónico, que dependía precisamente de esa línea telefónica.

Lo concreto es que este delincuente, aprovechó la debilidad del sistema y masacró a una familia completa: los Mansilla. Mató al matrimonio. Y se llevó a los pequeños hijos de la pareja. Después los masacró también y los tiró a la vera de la Panamericana. Lo atraparon. Tarde, pero lo atraparon. Este año lo condenaron a perpetua.

Al juez de San Martín Nicolás Schiavo que había otorgado el beneficio de tobillera al preso, lo denunciaron. Lo cierto es que había tomado una medida legal, pero innecesaria.

Ahora, a pesar de la mala experiencia, historias parecidas a estas, se repiten.

Fue en Quilmes. Un hombre de 31 años, gozaba de arresto domiciliario con tobillera electrónica en su casa de La Cañada, Quilmes. El motivo: un secuestro extorsivo. Lo denunciaron y lo empezaron a investigar. Le allanaron la casa. Adentro guardaba de todo: un verdadero arsenal. Armas de todo tipo y color: calibre 9, 32, y hasta balas con punta de teflón para causar más daño.

Como si fuera poco, le encontraron medio kilo de marihuana. La sospecha es que desde su casa, y más allá de la tobillera, manejaba una banda narco. Y algo peor aún. Lo acusan de haber participado de un intento de homicidio de una nena en su barrio.

Escandaloso.


| Enviar a un amigo | Imprimir nota

}

Columna de Opinion / Mauro Szeta
Necrologicas

© 2013 GRUPO INFOEME ® S.A. | TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS | COPYRIGHT 2006 - 2013 |