MÁS INFORMACIÓN
14/01 | SZETA EN INFOEME. ANÁLISIS EXCLUSIVO
Muerte anunciada: falló el 911
¿Sirve el sistema de emergencias? La respuesta, con el final de este caso a la vista, es unánime. Así como funciona, no es eficaz. La tragedia podía haberse evitadoâ€. El análisis de Mauro Szeta.
-----------------------
Mauro Szeta, especial para Infoeme
Hay muertes que tienen un sentido. Hay muertes que deben servir para cambios. El caso del hombre que fue filmado en la ruta 11 manejando borracho y que causó la muerte de otro conductor, dispara otra vez una vieja polémica. ¿Sirve el sistema de emergencias 911?
La respuesta, con el final de este caso a la vista, parece ser NO.
El tema es así. La familia que siguió con su auto y grabó al conductor borracho que terminó causando la tragedia rutera, se cansó de llamar al 911 para denunciar lo que estaba pasando.
Con el final a la vista queda claro que nadie lo escuchó. O, de lo contrario, si lo escucharon fue en vano porque el sistema de emergencias, así como funciona, no es eficaz.
Lo que queda en evidencia es que el 911 funciona como un call center. Se recepciona la denuncia, pero la llegada policial, no siempre se da.
La llamada del 911 va después a una central en la departamental de la zona y recién ahí, se emite el alerta a la comisaría o policía vial de la zona. El camino es largo, y a veces, las denuncias, mueren en la nada.
El sistema debiera ser directo. Se llama al 911 y automáticamente se activa en policía de la zona, pero esto no pasa.
En este caso puntual, nadie detuvo al conductor borracho, ningún policía salió a cortarle el paso. Lo insólito es que una de las personas que persiguió al conductor ebrio y se cansó de pedir ayuda, es ni más ni menos un policía que estaba fuera de servicio.
El final es irreversible: el borracho mató a pesar de las denuncias, a pesar de las advertencias. Y lo peor de todo es que por ahora está libre, acusado de homicidio culposo, un delito castigado con hasta 5 años de cárcel.
El fiscal evalúa ahora, agravar la imputación a un delito más grave, homicidio con dolo eventual. En este delito se castiga con penas de 8 a 25 años de cárcel a quienes, por ejemplo, manejan borrachos, a alta velocidad y de manera temeraria. Este delito se aplica a quienes haciendo todo esto, debieron representarse el daño que podían causar y siguieron adelante igual, hasta matar.
En este caso, falló la policía. La tragedia podía haberse evitado. El sistema de emergencias 911 merece un cambio inmediato. Así como está, parece no servir. La muestra está a la vista.
![]()
}





