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19/12 | SZETA EN INFOEME. EXCLUSIVO
Mató por el celular y fue preso por el celular
El acusado de asesinar a la remisera Olga Serantes navegó seis horas por Internet utilizando el celular de la víctima. El teléfono tenía todos los chiches†y el uso del aparato le permitió a la policía rastrear su ubicación. La historia de quedar corroborada judicialmente, es increíble, temeraria.
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Mauro Szeta, especial para Infoeme
La palabra oficial es que después de asesinar a Olga Serantes, el acusado del crimen, de apellido Vivas, usó el teléfono celular de la víctima y navegó seis horas por internet, con una frialdad, que nos deja perplejos.
Si el motivo del crimen era robarle el celular a Serantes, finalmente, el uso de ese celular mandó preso al asesino.
El tema es así, la policía y el fiscal Martín Pizzolo pudieron acreditar que el acusado colocó el chip de su teléfono al teléfono robado. La diferencia era clara: el teléfono de Serantes tenía todos los chichesâ€, y el del asesino no.
Seis horas en internet le permitieron a la policía rastrear la ubicación del teléfono de Serantes.
Primero habían detenido al acusado, de apellido Vivas por encubridor, pero ahora, con otros indicios, lo dejaron formalmente imputado de homicidio. Lo que cambió es que al acusado lo vieron salir a las 3 de la mañana del día del crimen del Provincial.
El dato no es menor, la víctima también había estado ahí. Lo que pasó después está claro científicamente.
Serantes fue llevada a una zona descampada en su auto. Allí la estrangularon, allí la prendieron fuego para borrar evidencia. Pero el afán por la modernidad y el teléfono con internet terminó conspirando contra los planes del criminal.
Ahora, ante el fiscal, el acusado se negó a declarar y quedó preso por homicidio. El indicio más importante que tienen los investigadores en su contra son testigos que vieron subir al acusado al remise de ella a la salida del Provincial.
Ese dato tampoco no es menor. Ubica al acusado con la víctima en su auto, y en el horario previo al homicidio.
El caso dejó abierta otra hipótesis nunca probada. Se habló de un crimen por encargo y de que Vivas pudo ser un sicario que mató por mandato de otro hombre relacionado sentimentalmente con Serantes. Esa hipótesis quedó en eso, en hipótesis nunca probada.
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